Definir el concepto de desorden o trastorno psicológico siempre ha resultado un aspecto peliagudo para la mayoría de psicólogos y psiquiatras, esto causada por la ingente cantidad de términos que se han utilizado a lo largo de su historia, para designar a algunos de sus muchos componentes o en algunos casos en si el concepto general pero sin la debida firmeza para que un solo concepto se mantenga.
Obviamente que aun en el día de hoy ni la psicología ni la psiquiatría haya llegado a un punto culminante en esta definición, en especial a la hora de definir las características de las personas que sufren estos desordenes con aquellas que no cruzan por la misma situación. Los errores de diagnostico son muy comunes con todos estos tipos de desordenes. (Johnson & Leahy, 2004, p. 4). Tradicionalmente a lo largo de la historia se ha estudiado estos trastornos desde tres punto de vista principal, estos son:
El modelo sobrenatural: aquel presente en la mayoría de las culturas, el más primitivo y aun hoy en día presente junto a los conceptos de religión, fue el que incluyo el concepto de demonios o brujos para intentar explicar los desordenes de orden mental, y que requirió de rituales mágicos y sobrenaturales para intentar solucionarlos.
El modelo biológico: se supones tuvo su origen en la cultura griega y desde entonces se ha mantenido en conjunción con la medicina, bajo el concepto de considerar los desordenes mentales bajo causa biológicas, se asocia los desordenes con causa de orden biológicas normalmente asociadas a el cerebro o al sistema nervioso, la psiquiatría es la rama de la medicina que aprovechándose de las especialidades medicas y del conocimiento de anatomía intenta paliar los problemas de esta índole especialmente con el uso de psicofármacos.
Por ultimo esta el modelo psicológico, que considera que los trastornos son ocasionados por experiencias de el ser humano a lo largo de su vida, que se organizan en forma mentales y otras conductas que pueden ser consideradas anormales.
Si lo observamos desde el concepto de salud de la OMS, que define la salud como a define como el estado completo de bienestar físico, psíquico y social. Quizás llegaríamos a conclusiones mas acertadas. De cualquier manera los psicólogos siempre han especificado que los desordenes psicológicos envuelven los aspectos relacionados con el comportamiento bajo esta guía los han clasificados, en infrecuentes y mal adaptativos. Incluyendo esto una mezcla de factores biológicos, psicológicos y sociales.
-Infrecuentes: es aquel comportamiento de una persona que es considerado desordenado y estadísticamente extraño. Bajo este concepto nadie afirmaría ser el diablo por ser tildado bajo los parámetros de esta clasificación que a pesar de todo no incluye a los genios intelectuales que casi siempre presentan comportamientos raros o infrecuentes en comparación con la media tradicional, por lo tanto este concepto no resulta del todo fiable.
-Mal adaptativos: comportamientos infrecuentes que son considerados anormales por no adaptarse a las reglas sociales predominantes, es decir además de no ser comunes no se adaptan a todo el sistema social que la organización humana ha creado como modelo de convivencia.
Es en base a esto que algunos psicólogos añaden ciertas características a sus conceptos de desorden psicológico, pero tras el estudio de múltiples factores se llega a determinar que las características principales no son importantes ante una definición.
Referencia:
Johnson, S. L. & Leahy, R. L. (Eds.). (2004). Psychological Treatment of Bipolar Disorder. New York: Guilford Press. Retrieved August 11, 2009, from Questia database: http://www.questia.com/PM.qst?a=o&d=113307121
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